24 de Enero, 2026
HAY COLÓN, COLÓN
Una historia universal con un capítulo Bernalense (12/01/2026- por Norberto Giallombardo) -Vaya destino el de don Cristóbal, tanto en su vida terrenal como después de su muerte. No hizo mas que viajar , trasladarse y ser trasladado de un lugar a otro del mundo viejo y del nuevo mundo también. Lo más llamativo, para nosotros, es que uno de los traslados de sus monumentos, sigue pendiente aquí, en Bernal.
LA HISTORIA
Nació en Génova y todavía se discute si fue en 1436 o en 1456. No hay historia que cuente como se las arregló, pero como marino independiente tuvo unos años de ir y venir de España a Portugal y hasta visitó las costas africanas. En su singular vida, luego de alcanzar la gloria por su trascendental descubrimiento del "nuevo mundo" repitiendo en cuatro oportunidades sus asombrosos viajes, también estuvo preso por “presuntos actos de corrupción” pero se las arregló para salir inocente y hasta se dio el lujo de romperle un huevo a la nobleza de entonces, sobre una noble mesa palaciega. Finalmente, Colón murió. Fue el 20 de mayo de 1506, un día después de haber redactado su largo testamento.
Y allí comenzó la otra parte de la historia colombina. Fue sepultado en un Convento de Valladolid, luego lo trasladaron a un Monasterio de Sevilla. En 1523, lo llevaron a la Capilla Mayor de la Catedral de Santo Domingo. Dos siglos después, luego de la llegada de los franceses, los huesos del almirante fueron llevados a Cuba, donde quedaron hasta 1898, en que volvieron a España, donde descansan sobre los hombros de cuatro robustos portadores, en la Catedral de Sevilla.
LA OTRA HISTORIA
Hasta aquí, la historia de Colón vivo y muerto, pero como siempre hay otra historia, esta otra la tenemos nosotros aquí en nuestra República Argentina. La ciudad de Buenos Aires ya no tiene su monumento en la plaza a espaldas de la Casa Rosada como era desde 1921, por donación de los residentes italianos. Por decisión gubernamental de los años K; en junio de 2013 el lugar de su monumento lo ocupó una escultura de Juana Azurduy. Pero la gran capitana de América tampoco duró mucho tiempo en ese lugar, ahora se la puede ver en la "Plaza del Correo" y el histórico Monumento a Colón, fue a parar a la costa del Rio de la Plata, frente al Aeroparque ”Jorge Newbery”.
EL CAPITULO DE BERNAL
Uno de los récords de traslados monumentales, lo tenemos aquí en Bernal y lo hicimos con el histórico monumento a Colón que nos trajo don Agustín Pedemonte en el año 1889, para adornar el jardín de su mansión de la avenida San Martín.
Años mas tarde (en 1921) Gotardo Pedemonte donó la estatua que fuera primer monumento al gran almirante en nuestro País y según algunos historiadores, en latinoamérica.
Lo emplazaron en la Avenida San Martín y 25 de Mayo, de donde, en 1947, lo trasladaron a la misma avenida y la calle Ameghino, donde fue emplazado con importantes alegorías. Tampoco allí, el monumento -orgullo de los bernalenses- encontraría su lugar definitivo. Llegó la histórica obra del bajo vías y en 2014 el abandonado monumento, ya sin su brazo derecho y con solo media naríz, fue bajado del pedestal y permaneció dos años acostado en el obrador junto a las vías del tren, envuelto en negros plásticos y precariamente protegido por un conjunto de chapas atadas con alambre.
La empresa constructora del bajo vías, se apiadó del caro monumento y lo llevó al jardín del Museo Histórico Regional “Almirante Brown” (Lavalle, entre 25 de Mayo y 9 de Julio). Allí se lo puede ver; detrás de la reja, esperando que algún funcionario de competencia histórico cultural (tal vez los recientemente renovados Concejales) decidan el destino final, o no, de esta curiosa peregrinación local del monumento a Crtistóbal Colón.
Nació en Génova y todavía se discute si fue en 1436 o en 1456. No hay historia que cuente como se las arregló, pero como marino independiente tuvo unos años de ir y venir de España a Portugal y hasta visitó las costas africanas. En su singular vida, luego de alcanzar la gloria por su trascendental descubrimiento del "nuevo mundo" repitiendo en cuatro oportunidades sus asombrosos viajes, también estuvo preso por “presuntos actos de corrupción” pero se las arregló para salir inocente y hasta se dio el lujo de romperle un huevo a la nobleza de entonces, sobre una noble mesa palaciega. Finalmente, Colón murió. Fue el 20 de mayo de 1506, un día después de haber redactado su largo testamento.
Y allí comenzó la otra parte de la historia colombina. Fue sepultado en un Convento de Valladolid, luego lo trasladaron a un Monasterio de Sevilla. En 1523, lo llevaron a la Capilla Mayor de la Catedral de Santo Domingo. Dos siglos después, luego de la llegada de los franceses, los huesos del almirante fueron llevados a Cuba, donde quedaron hasta 1898, en que volvieron a España, donde descansan sobre los hombros de cuatro robustos portadores, en la Catedral de Sevilla.
LA OTRA HISTORIA
Hasta aquí, la historia de Colón vivo y muerto, pero como siempre hay otra historia, esta otra la tenemos nosotros aquí en nuestra República Argentina. La ciudad de Buenos Aires ya no tiene su monumento en la plaza a espaldas de la Casa Rosada como era desde 1921, por donación de los residentes italianos. Por decisión gubernamental de los años K; en junio de 2013 el lugar de su monumento lo ocupó una escultura de Juana Azurduy. Pero la gran capitana de América tampoco duró mucho tiempo en ese lugar, ahora se la puede ver en la "Plaza del Correo" y el histórico Monumento a Colón, fue a parar a la costa del Rio de la Plata, frente al Aeroparque ”Jorge Newbery”.
EL CAPITULO DE BERNAL
Uno de los récords de traslados monumentales, lo tenemos aquí en Bernal y lo hicimos con el histórico monumento a Colón que nos trajo don Agustín Pedemonte en el año 1889, para adornar el jardín de su mansión de la avenida San Martín.
Años mas tarde (en 1921) Gotardo Pedemonte donó la estatua que fuera primer monumento al gran almirante en nuestro País y según algunos historiadores, en latinoamérica.
Lo emplazaron en la Avenida San Martín y 25 de Mayo, de donde, en 1947, lo trasladaron a la misma avenida y la calle Ameghino, donde fue emplazado con importantes alegorías. Tampoco allí, el monumento -orgullo de los bernalenses- encontraría su lugar definitivo. Llegó la histórica obra del bajo vías y en 2014 el abandonado monumento, ya sin su brazo derecho y con solo media naríz, fue bajado del pedestal y permaneció dos años acostado en el obrador junto a las vías del tren, envuelto en negros plásticos y precariamente protegido por un conjunto de chapas atadas con alambre.
La empresa constructora del bajo vías, se apiadó del caro monumento y lo llevó al jardín del Museo Histórico Regional “Almirante Brown” (Lavalle, entre 25 de Mayo y 9 de Julio). Allí se lo puede ver; detrás de la reja, esperando que algún funcionario de competencia histórico cultural (tal vez los recientemente renovados Concejales) decidan el destino final, o no, de esta curiosa peregrinación local del monumento a Crtistóbal Colón.