VICTOR PALMA, DE BERNAL A CAMPEON DE BOXEO

Tras la muerte del campeón de boxeo Sergio Víctor Palma por Covid en la mañana de este 28 de junio, es oportuno recordar que vivió su niñez en Bernal.

Así lo recordó Eduardo Menescaldi en un artículo del 9 de mayo en su blog Cultivos de Quilmes: Palma era un quilmeño por adopción, nacido en un hogar muy pobre del pueblo chaqueño de Castelli. En su libro Páginas sueltas, Quilmes, el Congreso y algo más, Menescaldi relata:

A Sergio lo conocí en febrero de 1980. Había nacido en Chaco y con su madre y hermanos se había venido a Bernal Oeste, barrio La Sarita, cuando era muy chico. Vivía en un ambiente de pobreza y extrema dignidad, como él expresaba al referirse a su madre, que supo llevar adelante el hogar con trabajo y esfuerzo.
En realidad, la campaña de los campeones parece ser siempre la misma: empezar en un ambiente muy pobre y buscar con los puños abrirse paso en la vida.
Palma perdió una chance por el título del mundo y aseguraba a quien quisiera oírlo que iba a ser campeón máximo, como ocurrió.
Su mayor virtud era la palabra, el hombre mostraba una cultura nada habitual para el mundo del boxeo, dando citas y recordando libros que atraían al interlocutor.
Palma era campeón argentino y sudamericano de los gallos, aspirante al título mundial cuando le comenté el preconcepto de creer que el boxeador, como estereotipo, era sinónimo de pocas luces, vida desgraciada, bajo fondo, sonrió y dejó su pensamiento: «Soy boxeador por vocación desde aquella primera vez, cuando tenía 5 años en que vi un combate por televisión».

Había tenido una infancia muy dura. Terminó la primaria a los 14 años en la Escuela 20 de Bernal, antes había cursado en la 66, a la altura del km. 22, en Berazategui. Leía siempre.

«Una nota que publicó el diario El Sol el 15 de febrero de 1980 terminaba con una idea que revolotean mi cabeza: no parece boxeador. Palma tomaba el boxeo como vocación y entendía que era un buen instrumento para desarrollar otras facetas.

«Este capítulo del libro se publicó en 2010 -continúa Menescaldi-. Hoy, más de una década después, el campeón del mundo de los gallos, que soporta un ACV luego de su accidente en auto en el Puente Pueyrredón, en Avellaneda, reside con su pareja de los últimos años, Orieta, en Mar del Plata».

 

Fuente: Centro Informativo Quilmes.